miércoles, 10 de marzo de 2010

Hundirse (recuerda, recuerda)





Y en ese instante , cerró los ojos y su rostro se torció en una máscara de dolor. Un instante después dejó escapar un gemido profundo y comenzó a golpear la pared. Se abalanzó sobre ella y la rodeo con sus brazos, inmovilizándola. Ella forcejeaba y gritaba. La presioné contra el suelo, sujetándola de las manos. Se rindió lentamente, exhausta, el rostro cubierto de lágrimas y los ojos enrojecidos.

Permanecimos así casi media hora, hasta que sentí que su cuerpo se relajaba, y se sumía en un largo silencio. La cubrí con una manta y la abracé por detrás, ocultándole mis propias lágrimas.

-Nos iremos lejos- le murmuré al oído sin saber si podía oírme o entenderme -. Nos iremos lejos donde nadie sepa quiénes somos, ni les importe. Te lo prometo. -

Ella ladeó su cabeza y lo miró.

Tenía la expresión robada, como si le hubiesen roto el alma a martillazos.
La abracé con fuerza y la besé en la frente. La lluvia seguía azotando tras los cristales, y atrapados en aquella luz gris y pálida del alba muerta pensé por primera vez que nos hundíamos.





[Pobre chica, poco sabía que abrirse de ese modo, terminaría mal, como siempre.
es mucho más sencillo simplemente no mostrar como eres, ni como sientes. Te ahorras darte cuenta que a nadie le importa. ]
[Esto nunca sucedió, ni sucederá. -Solo en su mente- A nadie le importa , ni importará. ]
FIN.

1 comentario:

  1. Si tú murieras
    Las estrellas a pesar de su lámpara encendida
    Perderían el camino
    ¿Qué sería del universo?

    TE AMO

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