martes, 21 de agosto de 2012

Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la frágil fidelidad del hombre.
El gato negro - Edgar Allan Poe

Día Lluvioso


Podría estar sentada toda la mañana viendo como esta lluvia derrite todo a su paso. La gente se vuelve gris, el mundo se calla por un segundo. Es hermoso.
No entiendo a aquellos que no disfrutan este clima. El frío se cuela en tus huesos, te haces pequeño, y lo mejor de este sin color es que dentro de ti una melancolía crece. Esto no es necesariamente malo.
 Todo lo contrario. Abrazar esa tristeza de vidas pasadas, de noches de insomnio, de palabras que nunca fueron dichas. Es importante recordar esas tristezas, y que mejor que un día de lluvia para hacerlo. 
Yo sonrío frente a este clima, porque dentro de mí disfruto de esta melancolía.
Pero ¿Qué pasa cuando cuentas con compañía? Ese silencio que se crea a su alrededor, esa confianza, esa conexión. Estar uno al lado del otro, cada quien en sus pensamientos, mientras poco a poco sus manos se buscan hasta que se encuentran. Una mirada de cómplices, un abrazo que hace que ese frío de la lluvia se vuelva en algo cálido y acogedor.
No entiendo a la gente que no le gusta este clima, será que no disfrutan la soledad o tienen tanto que ocultar, que un mundo gris sólo los hace recordar.
- A.L.C

lunes, 6 de agosto de 2012

Esperar y fluir.

He tocado fondo, sinceramente lo he hecho. Me di cuenta que las personas van y vienen, así como lo hace el aire, así como lo hacen las sonrisas, los abrazos, el sol y la luna. Me quedé mirando hacia enfrente, pensando en que la vida pretendía algo bueno para mí, pensé en que las cosas si pasan por algo y que a veces no es conveniente lastimarte a ti mismo sólo porque las cosas no resultaron como lo habías planeado. Tú no haces tus planes, la vida te hace planes, tú sólo debes dejar fluir todo como tiene que fluir. No puedes decirle a una semilla que florezca cuando tú quieres, no puedes decirle a un capullo que se convierta en mariposa, ni pedirle al cielo que llueva. Todo lleva un proceso, todo, y pronto esa semilla florecerá, la mariposa volará, y el cielo te regalará un arcoiris al final de la tormenta, sólo debes ser paciente, espera lo bueno, deja atrás lo malo. Deja de esperar y empieza a vivir.

Y me quedaré - sin embargo - con el dolor implícito de no haberte amado, de haberte huido y haberte deseado.
Y te añoraré cada noche, y soñaré con lo que pudimos ser, torturando mi mente cual masoquista profana, anhelando tu carne, queriendo tu alma.

Malaci (Frida del alma mía)