martes, 15 de mayo de 2012

Sube y baja

—¿Cómo sabes que lo quisiste?
—No lo sé, la verdad.
—¿Entonces, por qué estás así?
—Pues, porque caí.
—¿Caíste?
—Si. Mira, imagínate que estas en un sube y baja, para que funcione deben haber dos personas y el mio funcionaba con él, siempre me sentía en movimiento.
—¿Y qué pasó?
—Un día él se bajo y yo caí.
—Ya veo, así el sube y baja dejo de funcionar ¿No?
—Exacto.
—¿Y qué harás para que funcione de nuevo? El no va a volver.
—Lo sé, ya no hay una revancha.
—¿Eso quiere decir que el sube y baja no volverá a funcionar?
—No. ¿Estás loco? Ya llegará alguien que quiera subirse y jugar conmigo.
—¿Esperas? Sabes que pasará lo mismo que ahora, puede que esa persona vuelva a bajarse.
—Está bien, el amor no es para siempre pero hay que vivirlo. Para eso estamos.
—Entonces me subiré contigo y lo viviré.
—Adelante, es todo tuyo.

 

 


Mis manos quedaban manchadas de muerte añeja. No era fácil acostumbrarse a escribir frente a los ojos cerrados de un hombre que dejó de existir hace muchos años, pero cuyos pómulos puedo tocar con tan solo estirar una mano.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Sin razón.

-El otro día, vagando por mis memorias, recordé aquello que me escribiste… diciéndome como te cambie la vida e incluso tu actitud. Creo que en realidad todo fue no mas que una mentira. Esa forma de ser tuya… jamas cambio-dijo ella mirando a la nada; decepcionada.
 -Pero no te mentí; realmente lo hiciste- replicó el, ofendido.
-¿En serio? Quizá eso cambió con los demás, pero menos conmigo- lo miró confundida.
 -¿Porque lo dices? ¿Que te hice?- acertó a preguntar, como si realmente no lo supiera.
 -Tu frialdad; jamás la abandonaste… parecías mas infeliz que feliz a mi lado. Si te incomodaba tanto mi presencia podías habérmelo dicho y te habría dejado en paz- dijo, con mirada inexpresiva
. -Sabes que alejarme de ti jamas estuvo en mis planes…- suspiró -Lamento haberte hecho sentir mal- chilló.
 -Ya es un poco tarde, no te lamentes en vano; siempre fuiste malo para mentir. Especialmente conmigo, que es con quien mas lo intentaste- masculló al final.
 -¿Porque me dices todo esto?- pregunto herido y confundido a la vez.
 -Porque a pesar de ello, te quiero y quiero que te des cuenta como tu si cambiaste mi vida- confesó ella solemne.
 -¿Que esperas de mi?- preguntó nostálgico.
 -Nada. Hace mucho tiempo que dejé de hacerlo. Porque esperarte se volvió como esperar a que nieve caiga del cielo en este lugar- respondió en un suspiro.


lunes, 7 de mayo de 2012

Belleza indistinta.

Ella, y tantas otras, eran esa clase de chica, de esas que por más tiempo que las mires, en cuanto apartas los ojos de ella, ya no te acuerdas muy bien de como era.
En el mundo existe ese tipo de belleza, que es como ella: indistinta.



No dejes que el cansancio se adueñe de tu corazón. Aunque domine tu cuerpo, debemos de seguir siendo dueños de nuestro corazón.