sábado, 15 de mayo de 2010

Horrible y placentero gesto final.

Lo vió y sus ojos mostraron una emoción de gran ferocidad. Ella conocía su secreto y era eso lo que la había hecho odiarlo. Levantó el brazo, alto, por encima de la cabeza , y el filo del cuchillo se precipitó hacia abajo y lo cortó , penetrando entre su hombro y su cuello, él hasta el tumulto de los sedientos de sangre, ahora estaba demasiado débil y demasiado herido como para moverse.



Ella tiró el cuchillo , sujetó su cuerpo por los hombros y llevó los labios hasta su cuello , rozándolo levemente , hasta llegar a su oido , sus labios, en el lóbulo ,ahora era una pedazo de carne en los labios de aquella mujer , lo escupió, después comenzó a lamer parte de la sangre que estaba ahi. Tibia, tibia.





Se separó un poco y susurrándole en el lado contrario dijo : "Kosovo, Micenas, Tannenberg,Iass...Te urăsc" y sonrió maliciosamente.


Aquella palabras él las comprendía.

Los muertos han perdido la paciencia. Estaban hambrientos.



Llevó sus labios hasta donde estaba aquella herida,la del cuchillo; por la que ya había perdido bastante sangre. El jugo humano le bajaba por la barbilla. Fue entonces cuando los muertos vinieron a la vida , su canción se elevó como un coro de catedral , dejó que el cuerpo cayera al suelo, en un horrible pero placentero gesto final .



-Adiós.-

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