martes, 12 de abril de 2011

Mi otra v.i.d.a.


Mi otra vida me enseñó a esquivar,
a levantarme, a ser fuerte,
que la soledad es la peor muerte.

Mi otra vida me enseñó que lo real
es lo que tengo en frente,
y que al final sólo quedan los cuatro de siempre.

1 comentario:

  1. De nicho helado en que los hombres te pusieron
    te bajare a la tierra humilde y soleada.
    Que de dormir en ella los hombres no supieron,
    y que hermoso de sonar sobre la misma almohada.

    Te acostare en la tierra soleada con una
    dulcembre de madre para el hijo dormido,

    Luego ire espolvoreando tierra y polvo de rosas,
    y en la azulada y leve polvereda de luna,
    los despojos livianos iran quedando presos.

    Me alejare cantando mis venganzas hermosas,
    porque a ese hondor recondito la mano de ninguna
    bajara a disputarme tu punado de huesos!

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