domingo, 4 de diciembre de 2011

Ojalá tuviera esa cantidad de fuerza, pero ya se me acabó.
Ya no puedo más.
Es como si la luz de mi corazón se apagara, y me convirtiera en un cascarón con una máquina que lo impulsa, todo programado, en automático.




1 comentario:

  1. Descanza entonces, de todo, del internet, de la muerte, de la vida y de los vivos. Pero asegurate de poder regresar, mas fuerte, y con mas ganas.

    Lindas lunas

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